domingo, 24 de noviembre de 2013


El miedo. Es una bestia que te acecha. Es un aguacero frio que cae en ti y te paraliza. Es un bicho que te pica y no te deja hacer o decir lo que quieres. He sentido mil veces esa agua fría caer sobre mí, frenando mis deseos ¿Y quién lo permite? Solo yo. Siempre freno lo que quiero de verdad, siempre tengo una excusa perfecta, siempre puedo salirme de lo que quiero en realidad con un “después lo hago” “después lo digo” “después lo siento”.
 

Es difícil pensar que en realidad he dejado de hacer muchas cosas por miedo al que dirán, o por miedo a las consecuencias. Hoy no me arrepiento, es lo que era. El miedo era parte de mi antes. Pero hoy escribiendo esto he decidido sacarlo de mi ser; decirle adiós. Hoy empiezo a vivir sin miedos. Hoy empiezo a hacer las cosas que quiero hacer, que quiero decir, que siempre he querido hacer.


Hoy me dormiré siendo Guillo él que se detiene siempre. Me despertare siendo Guillo él que compra globos en la ciclovía, él que dice te amo sin miedo, él que es impulsivo 24/7, él que come sin pensar en que engordara, él que puede saltar como conejo en cubos, él que canta en los pasillos; empezare a llorar mas, a reír, a gritar, a permitirme sentir, a siempre decir lo que pienso sin sentirme mal. Empiezo a ser yo y solo yo.

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