domingo, 26 de abril de 2015

El one

Hace unos días tuve que escribir una autobiografía. Encontré en las teclas de mi portátil tantos recuerdos que no venían a mí hace mucho, la mayoría felices, algunos no tanto pero logré recordar algo que no siento hace mucho y me muero por vivir de nuevo, poder dormir.

Sí, dormir. 

Cuando somos pequeños dormimos en los brazos de nuestros papás con la confianza que sólo les tenemos a ellos. Dormía en los brazos tiernos y calientes de mi mamá; tan feliz, tan tranquilo, sin preocupaciones ni angustias. Anhelo poder dormir así otra vez.

Dormir en los brazos de alguien que me haga sentir amado, tranquilo, confiado y sobre todo feliz. Encontrar a ese alguien que se supone el universo tiene planeado para mí pero que aún no llega o no supe hacer que se quedara. Hace unas semanas un amigo me dijo, siempre decimos que estamos esperando a la persona indicada pero no nos ponemos a pensar que esa persona ya pudo haber legado y nuestros actos lo alejaron de nuestro lado; eso me marcó tan profundo que he pensado en todas las personas que el universo ha puesto en mi vida y yo simplemente las he alejado por mis miedos y mis contradicciones.


Aun así no pierdo la esperanza de encontrar al “one” que realmente no lo busco, espero que llegue sin siquiera pensarlo. Que llegue para por fin poder dormir como un niño en los brazos de su ser amado. Llega rápido.

No hay comentarios:

Publicar un comentario